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Consejos para el tratamiento de la hipertensión
La hipertensión es un problema de salud bastante serio que sin embargo suele pasar desapercibido hasta que en un chequeo rutinario nos detectan que nuestra presión sanguínea es más alta de lo normal. También puede que en algunos casos ese hallazgo se deba a que se ha pasado por una crisis hipertensiva.
En cualquier caso a partir de ese momento su médico le habrá aconsejado que inicie un nuevo tipo de vida que le ayude a regular su presión sanguínea en unos límites que queden dentro de la normalidad.
Los consejos que se suelen dar en casos de hipertensión son los que podrá leer a continuación:
- Es importante mantener un peso lo más cercano posible al ideal. Tenga presente que su corazón necesitará bombear sangre con más fuerza si en lugar de encontrarse su cuerpo en ese peso ideal tiene un sobrepeso de un 20% o 50% por encima del ideal.
Por cada 10 kilos de peso que usted pierda su tensión puede descender entre 2 y 20 mm de Hg.
Ahora bien, si decide perder peso tenga cuidado con dietas poco apropiadas.
- La eliminación del consumo de sal es fundamental, no sólo para que baje nuestra tensión sanguínea sino para que los fármacos que nos ha podido recetar nuestro médico tengan el efecto deseado.
No es cuestión de no comer sin nada de sal sino de reducir al máximo la sal que aporta la comida. Su médico será el que le aconseje hasta qué nivel sería adecuado reducir el aporte de sal en su dieta.
En principio hay alimentos que usted debe de descartar y que aportan sal en exceso como patatas fritas, aceitunas, encurtidos, y en general todos los alimentos en los que la sal sobresale demasiado.
Sin duda eliminar la sal de su alimentación le ayudará en gran medida a rebajar sus niveles de hipertensión.
- Practicar algún tipo de deporte le ayudará a mejorar su estado físico y a que se fortalezca su corazón y mejore su circulación sanguínea. Además puede también ayudarle a perder peso.
No cometa el error de creer que usted es una máquina que puede cargar con cualquier tipo de esfuerzo físico y termine en el hospital por la práctica poco racional del deporte.
- Eliminar o reducir el consumo de bebidas alcohólicas y del tabaco pueden también mejorar de manera indirecta nuestra hipertensión. Su médico sin duda le recomendará que sólo pruebe algo de vino con las comidas y que deje de fumar.
- En su dieta es aconsejable que introduzca más verduras y frutas, y elimine o reduzca el consumo de carnes.
Cuanto más fácil se lo ponga a su hígado para hacer las digestiones más fácilmente fluirá la sangre a través de este órgano y menos necesitará elevarse su tensión sanguínea.
Además sus niveles de colesterol podrán descender con lo cual tendrá una mejora añadida en su salud gracias al cambio de dieta.
- Algunas plantas medicinales pueden ayudarle a rebajar su tensión sanguínea gracias a su efecto diurético. Dentro de este grupo de plantas se encuentran la cola de caballo, abedul, diente de león, saúco, etc.
- Otras plantas medicinales también puede ayudar en caso de hipertensión por su efecto vasodilatador, o por que reducen el colesterol en sangre. Dentro de este grupo se encuentran las hojas de olivo, el muérdago, el ajo, etc.
Cuide su problema de hipertensión porque si bien es posible que no note ningún efecto sobre su salud, con el paso del tiempo puede perjudicar seriamente su organismo viéndose afectado su corazón, riñones o su vista.
El olivo tiene una clara relación con la tensión arterial, dependiendo del uso que se le dé así se conseguirá combatir la hipertensión o contribuir a que se incremente aún más.
En la parte negativa para nuestra hipertensión, aunque favorable como placer gastronómico, se encuentran las aceitunas aliñadas. Muchas personas parecen desconocer la elevada concentración de sal que tienen estas aceitunas y lo dañinas que pueden resultar en casos de hipertensión. No es que las aceitunas sean peores en este sentido que unas patatas fritas o unas galletas saladas, sin embargo se suelen tomar como si por el hecho de comer unas pocas en un aperitivo evitase que ese aporte de sal no incidiese sobre la tensión arterial. Si padece hipertensión evite, o reduzca de manera drástica, el consumo de aceitunas aliñadas.

La parte positiva con referencia al control de la hipertensión se encuentra en la utilización de las hojas de olivo.
Un consejo previo a su utilización es que si usted vive en una zona de olivar no se le ocurra utilizar las hojas de cualquier olivo. Hoy día para conseguir que una planta produzca la máxima cantidad posible de frutos, ya sea olivo o tomatera, se le aplican tratamientos químicos que pueden causar más daño si esa planta se utiliza en los momentos posteriores a esa fumigaciones que los beneficios que desean obtenerse, así que es más seguro comprar esas hojas, o el extracto, en un herbolario o recoger las hojas solamente de olivos de cultivo ecológico.
Para conseguir una reducción de la presión arterial en personas hipertensas se pueden tomar hojas de olivo en infusión, unos 50 gr por cada litro de agua. Se beben dos o tres tazas al día viéndose los efectos positivos de la reducción de la tensión hasta niveles normales en unos meses.
Las hojas de olivo también se pueden tomar en forma de extracto. Depende de cada marca comercial y de su concentación la cantidad que puede ser recomendable tomar a diario, por ejemplo junto a alguna infusión.
Se deben de mencionar también otras propiedades terapéuticas de las hojas de olivo que son su efecto vasodilatador y reductor del colesterol en sangre de interés por lo tanto en personas con arteriosclerosis, como sucede con el caso del ajo, y su efecto hipoglucemiante de interés en casos de diabetes del tipo 2.
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