Herpes

El herpes es una enfermedad infecciosa que afecta a la piel de determinadas partes del cuerpo dando lugar a la aparición de unas ampollas que terminan curando y desaparenciendo en unos días o semanas, tras la aparición de unas costras que indican el final del proceso de curación.

No todos los herpes cursan de igual manera, por esto es importante que consideremos en qué caso nos encontramos. Los virus del herpes los podemos clasificar en:
– Herpes simple que puede estar causado por el virus herpes simplex I (que afecta sobre todo a la zona de la boca y la nariz y que suele cursar de manera leve con la aparición de pequeñas ampollas seguidas de costras) y también puede estar causado por el virus herpes simplex II (que es propio de la zona genital y anal y que produce ulceraciones más dolorosas que el anterior).
– Herpes zoster, que es conocido comúnmente como culebrilla, y que aparece sobre todo en personas que superan los 50 años en forma de sarpullido de vesículas, en el torax o en la cara, que puede ser muy doloroso.

Síntomas del herpes simple labial
En multitud de ocasiones está asociado a situaciones de estrés, fatiga, contrariedades importantes,… y su aparición casi puede predecirse. Comienza con una sensación de calor en la zona que se verá afectada, puede estar acompañado de fiebre.

Síntomas del herpes genital
Aparecen en la zona genital o anal ampollas llenas de líquido que es importante no romper, así mismo es aconsejable utilizar prendas internas de algodón y cambiarlas con bastante frecuencia. También pueden aparecer bultos en la ingle. El herpes genital puede cursar con fiebre y dolor en el momento de orinar.

Síntomas del herpes zoster
Lamentablemente para quien lo padece hay que reconocer que el dolor que puede causar es tan intenso que puede llegar a confundirse con un cólico nefrítico, un infarto de miocardio, o una apendicitis. Esto le puede dar idea de que el herpes zoster cursa de manera bastante desagradable. Inicialmente los síntomas suele ser difusos, puede aparecer fiebre, malestar general, dolor de cabeza, hasta que pasados los primeros días comenzará a sentir picores en torno a la zona del nervio que se vea afectada. Si el herpes zoster aparece en el torax se puede formar una especie de cinturón de vesículas que se van llenando de líquido, momento en el cual hay que tener cuidado extremo pues no podemos ir desparramando ese líquido como si fuese agua bendita e infectando a todo el mundo.

Tratamiento del herpes
Desengáñese porque hasta el día de hoy no hay manera de curar una infección de herpes. Si que puede recurrir a antivirales como el aciclovir (zovirax), valaciclovir (valtrex) o el famciclovir (famvir) en un intento de mitigar la gravedad de la infección.

En el caso del herpes zoster, recurriendo a las plantas medicinales se intenta paliar los síntomas, para lo cual se hace uso de:
– Tónicos para los nervios que se han visto atacados por el herpes (avena sativa)
– Relajantes nerviosos (hypericum perforatum, artemisia vulgaris)
– Antiinflamatorios dérmicos (hypericum perforatum, hipérico o hierba de San Juan)
– Inmunomodularores (echinacea)

Un herpes zoster no curará por lo menos en un plazo de tres a cuatro semanas. No son frecuentes las complicaciones pero desde el primer momento recurra a su médico, él será quien podrá darle las mejores recomendaciones y quien podrá tomar las decisiones acertadas atendiendo a las manifestaciones de su padecimiento.

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